Jazz Roja Festival

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Festival Jazz Roja, “The Red Mountain Jazz Festival”, fue concebido como un medio para consolidar el extremado y diverso talento musical disponible en la isla de Tenerife, ofreciéndolo a residentes y visitantes. Considerando que muchos festivales de Jazz en toda España, a menudo favorecen a músicos internacionales sobre los disponibles en sus propias regiones, el Festival Jazz Roja está convencido de que el Jazz "Hecho en Canarias" tiene nivel mundial. Como resultado de las ediciones de 2014/16 de Jazz Roja, varios artistas que participaron están ya contratados o en negociaciones con discográficas internacionales o organizadores de festivales internacionales.

Organizado por Qfm (Asociación Cultural para la Difusión de las Artes y las Músicas de Canarias) y el Ayuntamiento de Arona, y La Asociación Telúrica, con la colaboración de A.M.A.E. Los Cristianos (Academia de Músicos y Artistas en Escena), Arts Lifestyle & Shopping, Digital Costa Diseño y el Veinte 04 Surf Café, el proyecto incorpora unos recursos humanos que incluyen expertos en el sector, además de los recursos logísticos disponibles en las Islas Canarias.


Un objetivo a medio plazo del proyecto es convertir el sur de Tenerife en la capital europea del Jazz durante dos semanas cada año. Establecidos festivales tales como San Javier, Vitoria, San Sebastián y también nuevos eventos como el Mallorca Smooth Jazz Festival son una prueba de que estos festivales no sólo estimulan la economía local, sino que también proyectan una imagen positiva de una sociedad cosmopolita ante la visión internacional. Los visitantes típicos de festivales internacionales de Jazz son sofisticados europeos con una mayor capacidad adquisitiva que la media. A largo plazo el objetivo es crear un turismo internacional asociado al evento, enfocado a los residentes en el norte de Europa.


La filosofía económica del festival es la participación sostenible incorporando a la comunidad empresarial local. Las pequeñas empresas son invitadas a copatrocinar el festival con precios muy asequibles, también a participar, a acoger conciertos como parte de la Ruta de Jazz, a participar con merchandising u otras actividades periféricas. Los organizadores del festival son conscientes de que en tiempos de dificultades económicas, los fondos públicos deben ser priorizados. Como tal, se aplican métodos alternativos de financiación para que toda la carga financiera no termine con el contribuyente. Empresas que apoyan este festival no sólo se benefician de imágenes positivas a corto plazo, pues a la larga se sentirán también orgullosos de su asociación con una iniciativa que es beneficiosa para toda la comunidad local.